GLO y estrellas

Golden Boot te da dos varas de medir a un jugador de un vistazo: el GLO y las estrellas. Miden cosas distintas a propósito — y solo leyendo las dos juntas sabes lo que tienes delante.

GLO: cuánta habilidad tiene

El GLO suma todas las habilidades visibles del jugador y multiplica por 100: cada punto de habilidad vale exactamente 100 de GLO, da igual en qué habilidad esté y da igual la posición. Es el volumen bruto de fútbol que lleva encima.

  • Jugador de campo (14 habilidades): de 1,400 (todo a 1) a 28,000 (todo a 20, que no existe).
  • Portero (9 habilidades): de 900 a 18,000. Sus GLO son más bajos por naturaleza — no compares el GLO de un portero con el de uno de campo.
  • No pondera por posición, ni por edad, ni por potencial: solo el presente visible. Sube cuando el jugador mejora; baja cuando el declive muerde.
Estrellas: si la habilidad está bien puesta

Las estrellas (de media estrella a 5) miden la calidad para su posición: si sus habilidades son las que su puesto pide. Un central con 15 en Definición tiene mucho GLO… mal colocado; sus estrellas lo delatan.

Leyendo las dos juntas
PerfilLectura
GLO alto + muchas estrellasUn crack en su sitio. Se paga caro.
GLO alto + pocas estrellasMucha habilidad mal repartida para ese puesto. ¿Rendiría más en otra posición?
GLO bajo + muchas estrellasPoquito, pero todo bien puesto. Rinde por encima de su precio — el fichaje de listillo.
GLO bajo + pocas estrellasRelleno. Gracias por venir.
El GLO y tu bolsillo

El salario semanal va ligado al GLO y crece de forma exponencial: un jugador el doble de bueno cuesta bastante más del doble de ficha. La edad también modula la nómina: el pico salarial llega en la plenitud (27-29 años); los chavales y los veteranos cobran menos con el mismo GLO. Por eso una plantilla de estrellas en una división baja es un suicidio económico — la tele de abajo no paga salarios de arriba.

GLO dice cuánta habilidad hay; las estrellas dicen si encaja en el puesto. Ninguno de los dos dice cuánto le queda por crecer — eso es el potencial, y para eso están los ojeadores.